¿Cómo se le da acabado al concreto?

Por Dan Reyes, Acabador de concreto, 18 años Última revisión

El acabado del concreto lleva un orden fijo: reglear, pasar la llana de toro, esperar a que desaparezca el agua de sangrado, y después filetear, cortar juntas, aplanar y dar llana o escoba. El tiempo lo es todo: trabajar la superficie con agua de sangrado encima arruina la losa.

Revenimiento típico
3–5 intrabajable sin agua de más
Separación de juntas
2–3× el espesorespesor en pulgadas, separación en pies
Profundidad de junta
25% del espesorprofundidad total del corte
Curado húmedo
3–7 díasmínimo según NRMCA CIP 11

En resumen

  • Regleé y pase de inmediato la llana de toro. Los dos pasos van con el concreto todavía plástico.
  • Deténgase y espere. Nada más ocurre hasta que el agua de sangrado se evapore de la superficie.
  • Filetee, corte las juntas y luego aplane y termine. Escoba afuera; llana metálica solo en interiores.
  • Nunca regrese el agua de sangrado a la superficie ni espolvoree cemento seco para “secarla”.
  • Empiece el curado en cuanto el acabado ya no se marque, y manténgalo húmedo de 3 a 7 días.

¿Cuál es el orden correcto de los pasos?

El acabado sigue una secuencia amarrada a la velocidad de fraguado, y saltarse o invertir pasos causa la mayoría de los defectos de superficie.

PasoHerramientaCuándo
RegleadoRegla o rielAl momento de colar
Llana de toroLlana de toroEnseguida del regleado, aún plástico
EsperaNingunaHasta que se vaya el agua de sangrado
FileteadoFilete o bordeadorDespués de la espera
JuntasRanurador o discoTras el fileteado, o con corte en horas
AplanadoLlana de mano o mecánicaCuando se camina dejando marca leve
AcabadoEscoba, o llana en interioresÚltima pasada antes del curado
CuradoAgua, mantas o compuestoEn cuanto no se marque

El regleado corta el concreto a nivel con la cimbra y establece el plano de la losa. Pasar la llana de toro enseguida hunde el agregado grueso, sube la pasta y cierra la superficie; es el paso que más pesa en la durabilidad del acabado.

Cada paso hace algo que el anterior no podía. El regleado fija el plano, la llana de toro cierra la superficie, el aplanado la empareja y la abre, y la última pasada define la textura. Saltarse uno no ahorra tiempo: pasa el problema a la losa terminada.

De ahí en adelante manda el concreto, no el reloj de la cuadrilla.

¿Cómo se sabe cuándo seguir con el siguiente paso?

La losa está lista para filetear y aplanar cuando el agua de sangrado se evaporó y la superficie ya no brilla. Esa agua es la que sube mientras los sólidos más pesados se asientan, y su aparición es completamente normal.

La prueba de obra es pisar la losa. Cuando la bota deja una huella de más o menos un cuarto de pulgada y no se hunde más, el concreto está listo para la siguiente pasada. Antes de ese punto, cualquier herramienta que arrastre por encima regresa el agua hacia la capa superior.

Ese tiempo de espera varía muchísimo. Un día fresco, húmedo y nublado lo estira a varias horas; una tarde caliente con viento casi lo elimina. El contenido de aire, el tipo de cemento, los aditivos y la temperatura de la losa mueven los tiempos, y por eso no sirve fijar una hora.

Con calor o viento, la superficie llega a secarse más rápido de lo que sube el agua de sangrado, y las fisuras por contracción plástica abren en cuestión de horas. Ayudan las barreras contra viento, las mallas de sombra, la neblina de agua o un retardante de evaporación. El revenimiento típico en pisos anda entre 3 y 5 pulgadas, y aguantarse las ganas de agregar agua mantiene predecibles tanto la resistencia como el comportamiento del acabado.

¿Qué diferencia hay entre aplanar y dar llana metálica?

Aplanar y dar llana metálica hacen cosas opuestas con la superficie. El aplanado con llana de madera, magnesio o compuesto hunde el agregado, empareja los pequeños escalones y abre ligeramente la textura, dejándola arenosa y algo áspera.

La llana metálica compacta y densifica la superficie hasta dejar una capa dura, lisa y cerrada. Cada pasada sucesiva, con la hoja a mayor ángulo, produce una superficie más dura y más brillante.

El orden no se invierte: primero aplanar, después llana metálica, y solo si la losa debe quedar lisa. Toda losa se aplana; no toda losa se pule con llana.

Para acabado escobillado, aplane la losa y luego arrastre la escoba. Para un piso interior de bodega o cochera, aplane y después dé varias pasadas de llana.

En ambos casos la regla crítica es no sobretrabajar la superficie. Las pasadas de más suben material fino y dejan una capa débil que después se pulveriza o se descascara.

¿Por qué las losas exteriores llevan escoba y no llana metálica?

El concreto exterior lleva acabado escobillado por dos razones: agarre y delaminación. Una superficie pulida con llana se vuelve peligrosamente resbalosa cuando está mojada o con hielo, así que cualquier superficie de tránsito expuesta al clima necesita la textura que deja la escoba.

La segunda razón es más técnica y sale más cara. El concreto exterior en climas de congelamiento lleva aire incluido, un sistema de burbujas microscópicas que le dan al agua congelada a dónde expandirse. Pulir con llana metálica un concreto con aire incluido sella la superficie mientras el aire y el agua de sangrado todavía intentan salir, y esa capa atrapada se separa de la losa. Ese defecto es la delaminación, y aparece meses después como zonas huecas que se desprenden en placas.

Pase la escoba perpendicular al sentido del tránsito y del escurrimiento, para que las ranuras boten el agua y le den agarre al calzado. Jale la escoba de un solo tirón por pasada y enjuáguela conforme avanza, porque cargada de pasta deja una textura despareja y mordida.

¿Cuándo se cortan las juntas de control?

Las juntas se hacen durante el acabado con ranurador, o se cortan con disco dentro de las primeras horas, cuando el concreto ya endureció lo suficiente para no desmoronarse pero sigue ganando resistencia. El concreto se contrae al secar y va a agrietarse; las juntas deciden dónde.

La separación depende del espesor. La convención es de 2 a 3 veces el espesor en pulgadas, convertido a pies: una losa de 4 pulgadas lleva juntas cada 8 a 12 pies, y una de 6 pulgadas cada 12 a 18 pies. Procure paneles casi cuadrados y evite los paneles largos y angostos, que se parten a la mitad.

La profundidad de la junta debe rondar el 25 % del espesor de la losa. Una junta demasiado somera no crea el plano débil, y entonces la losa se agrieta por otro lado.

Las juntas de aislamiento son otra cosa. Donde la losa topa con un muro de cimentación, una columna o una losa existente, va un material compresible que permita que cada elemento se mueva por su cuenta.

¿Qué sigue después del acabado?

Empiece el curado en cuanto la superficie ya no se marque. El curado es lo que realmente genera resistencia, y la guía Concrete in Practice de la NRMCA pide un mínimo de 3 a 7 días de protección húmeda, con el extremo mayor para clima fresco y mezclas de mayor resistencia.

Los métodos incluyen encharcamiento, yute mantenido húmedo de forma continua, mantas de curado, película plástica o un compuesto formador de membrana. El plástico puede dejar manchas disparejas en trabajos decorativos, así que téngalo en cuenta cuando la apariencia importa.

Las primeras 24 horas son las decisivas, porque es cuando la superficie está más expuesta. Una losa que se seca al sol o al viento en esa ventana queda con una capa superior débil y polvosa que ningún cuidado posterior compone.

Mantenga el tránsito fuera. El paso de personas normalmente espera de 24 a 48 horas y los vehículos alrededor de 7 días; ambas cifras son convención del oficio, no normas publicadas.

Errores comunes

  • Trabajar la superficie con agua de sangrado encima — regresar esa agua sube la relación agua-cemento arriba y deja una capa débil que se pulveriza y se descascara.
  • Espolvorear cemento seco o agua para facilitar el acabado — lo primero deja una costra débil y lo segundo adelgaza la pasta; los dos arruinan la superficie.
  • Pulir con llana metálica un exterior con aire incluido — la superficie sellada atrapa aire y agua y se delamina en placas unas temporadas después.
  • Cortar las juntas someras o tarde — la losa escoge sola dónde agrietarse, casi siempre en diagonal a media tabla.
  • Retirarse en cuanto el acabado se ve bien — sin curado, la superficie nunca alcanza la resistencia para la que se diseñó la mezcla.
Fuentes (4)
  1. NRMCAConcrete in Practice series (consultado Fri Aug 14 2026 00:00:00 GMT+0000 (Coordinated Universal Time))
  2. American Concrete InstituteACI 302 and ACI 308 — floor and slab construction and curing guides (consultado Fri Aug 14 2026 00:00:00 GMT+0000 (Coordinated Universal Time))
  3. American Society of Concrete ContractorsASCC technical resources on flatwork and finishing (consultado Fri Aug 14 2026 00:00:00 GMT+0000 (Coordinated Universal Time))
  4. Portland Cement AssociationCement and concrete basics (consultado Fri Aug 14 2026 00:00:00 GMT+0000 (Coordinated Universal Time))

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